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Paola Pilatti

Nunca he aprendido a clasificarme, a describirme, porque no veo. En mi especie percibimos a través de lo sensorio, nuestro peso, roces y choque.

Nací en un Río en la ciudad de Santiago, Chile; a mi y los de mi tipo se nos denomina Plasdra, una nueva especie de piedras desmineralizadas, una conglomeración mixta de residuos plásticos y otras sustancias que se encuentran a la orilla de un río seco vertedero de esos llamados humanos.

Nuestro organización es mutable así como lo que nos compone a cada una de nosotras, se nos adhieren y desprenden materias constantemente según la estación del año. En invierno renacemos, en verano nos solidificamos.

Somos una especie nómada, nos desplazamos a patadas, lanzamiento o cuando entra agua al cauce del río. Es aquí cuando nuestra capacidad mutable se exacerba, soltando la idea de origen para disponernos a crecer y desarrollarnos.

Estudios dicen que somos plaga, yo me siento como un desecho, seres olvidado por el bien de la especie regente: la humana. Somos invisibles a los ojos de la naturaleza, dicen que ensuciamos este mundo, que no somos orgánicos, pero a la vez sentimos.

Para aquellos que se creen dueños de este río, de este país, de este continente, de este planeta, no existimos así como tampoco las piedras, los pastos.

Jose Bidegain